Yo no se si vosotr@s, miráis los precios de lo que váis a comprar; pero a muchos jubilados entre los que yo me encuentro, la subida de nuestras pequeñas pensiones , me sabe a poco; y aunque dicen que menos da una piedra, eso no me vale porque no me soluciona apenas nada; y tengo que abstenerme de comprar lo que me apetecería más de una vez y de dos; y como ya tengo una edad, me hubiera gustado disfrutar de momentos gastronómicos que es con lo que más disfruto, pero dentro de una sencillez , que llenarían mi vida de más color del que ya intento ponerle, pero cada vez el arco iris se va volviendo más tenue, y es imposible llevarse a la boca cosas que antes aunque fuera de vez en cuando, me llenaban de felicidad y las degustaba con mucho placer. Si a esto le añadimos las necesidades no comestibles que van saliendo, y a las que se les debe hacer frente si o si para nuestro bienestar, bien cierto es que para much@s, no se puede vivir desahogadamente en estos tiempos que nos está tocan...