POLLASTRE A LA BARCELONINA
Las cosas buenas de la infancia no se olvidan, por desgracia tampoco las malas; pero si algún recuerdo entrañable guardo en mi memoria, es cuando con mis padres íbamos a visitar a sus primos Pilar y Joaquín que vivían en Barcelona. Ambos eran muy amables, condescendientes y buenos anfitriones; y Pilar se esmeraba para hacerme disfrutar del día, abriéndome una especie de armario de pared, en el que dentro habían muñecas y juguetes varios de sus hijas ya adolescentes Maria Rosa y Pilarín. Para mi, aquel acto desinteresado, abría un mundo de posibilidades; porque en su generosidad, siempre me decía que cogiera algo que me gustara para llevármelo a mi casa. Luego llegaba la hora de la comida que siempre era variada, entremeses con ensaladilla en el centro, macarrones jugosos, o canelones propios chorreantes de bechamel, queso y mantequilla. De segundo sirvió más de una vez esta receta que véis que ella llamaba sonriendo Pollastre a la Barcelonina, en una simpatía sin igual, de ...