POTA RELLENA (Receta de dieta)



LA VIDA ME HA RECOMPENSADO CON LO MÁS PRECIOSO QUE EXISTE... HE CONOCIDO LA TERNURA
Miguel Mihura


Estar a dieta o controlar lo que se come, no significa que no podamos poner fantasía y buen sabor a nuestros platos, sin frituras ni grasas añadidas.

Por lo que comentan muchas personas entre las que yo me encuentro, el verano propícia que nos pasemos comiendo de capricho, y bebiendo especialmente refrescos, cerveza, etc... que en su mayoría son azucarados, (bajo mi parecer mejor que los que llevan edulcorantes, pero por mi parte siempre en poca cantidad) 

En verano, para evitar la deshidratación, el cuerpo pide líquidos, y generalmente lo hace en forma de refresco gasificado; porque no me negaréis lo bien que sabe un poco de refresco de cola, de naranja o limón cuando estamos acalorados; ya que cuando entra en nuestra boca, aquel sabor dulzón parece que nos devuelve a la vida.

Pero aunque no lo parezca, el azúcar es mucho más dañino de lo que aparenta, dando lugar a inflamaciones, dolores, y cansancio porque es un ladrón de vitaminas, y con ello limitación de nuestra vida diaria.

Pero yo siempre digo que un poco de todo es necesario para conservar la salud, y por mi parte, intento potenciar la cordura, para no abusar de todas las cosas que me gustan, y el azúcar es una de ell@s.

Ayer tenía capricho de calamares rellenos, pero los quería preparar en receta ligera, es decir que entraran por la vista, que tuvieran buen sabor, pero que no llevaran apenas grasa.

Así que descongele un tubo de POTA grande, lo lavé y le quité la parte dura transparente que lleva dentro, reservándolo en un colador boca abajo hasta el momento de rellenarlo.

En un cuenco grande eche cebolla picada congelada, 1 tomatito de invierno rallado, ajo y perejil frescos muy picados, un poco de sal gorda, pimienta blanca y eneldo deshidratado.

Mezclé bien y reservé.

En sartén con unas gotas de aceite de oliva, pusé a dorar una hamburguesa de pollo-pavo rebozada con copos de maíz, (comprada preparada) durante 3 minutos por lado.

Una vez hecha, la corté por la mitad, y una de estas mitades la pasé por la picadora dejándola casi pulverizada.

La agregué al relleno que tenía en el cuenco reservado con la cebolla, tomate y los ingredientes citados.

Mezclé todo, y rellené con esta mezcla el tubo de pota, 

No lo llené en demasía, para que no se rompiera mientras se cocinaba en mitad agua, mitad vino blanco semi dulce, 1/2 cubito de caldo de pescado y eneldo seco de tarritocerrándolo con 4 mitades de palillo de madera para que no se saliera el relleno.

Lo deje cocinar extendido a fuego lento, con el recipiente cubierto durante 45 minutos, dándole la vuelta a mitad de cocción.

Una vez hecho, lo dejé templar y eché por encima un chorritín de ketchup (sin azúcar), sirviéndolo al momento.

He de decir que recién hecho a primera hora de la mañana, hice la cata en caliente y me gustó; pero no lo comí hasta el mediodía, y fué entónces cuando lo degusté a temperatura ambiente, me pareció que se había ablandado y que el sabor se había pronunciado, y estaba muy rico.

Ya véis que haciendo pruebas vamos descubriendo nuevas elaboraciones sobre todo en la cocina que nos sorprenden como esta pota que salió estupenda.

CON ELLA OS DEJO QUERID@S ^:^

Conxita

Receta, preparación y Fotos para este blog: Conxita

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