La humanidad, corre y corre; parece que solo tiene tiempo de trabajar, comprar, comer, ver el futbol y mirar televisión.
Yo diría que agota su tiempo observando lo externo; y sin embargo amig@s es tan importante mirar hacia adentro, descubriendo nuestro interior; dedicándonos un tiempito diario para relajarnos y comprender, asumiendo que no todo va bien, que hay que cambiar muchas cosas, que a veces se culpa a los demás de nuestras faltas, que estamos hartos de escuchar que no hay tiempo para nada; pero quizás el tiempo que dedicamos a muchas actividades que parece que nos nutren, en realidad nos desvitalizan; en fin yo diría que hay que buscar un tiempo para relajarse y conversar con los demás; que la palabra es muy importante, que nos acerca y nos hace descubrir; y redescubrir cosas que vamos olvidando por las prisas, pero no tan solo cosas materiales que son perecederas en el tiempo; sino cosas espirituales, que a fin de cuentas van a ser la unicas que viajarán con nuestra alma cuando abandonemos este cuerpo.
Si supierais la de cosas que descubro a diario con los habitantes de la Casita, sabríais de lo que hablo. Muchas noches, se inícia un tema totalmente espontáneo, ya sea de nuestra personalidad, de nuestros anhelos, de nuestra manera de ver y vivir la vida, de nuestra manera de comer o no comer; y como digo, nace sin buscarlo. A veces entramos en controversia porque somos muy distintos entre si, algún día el tono de voz sube porque cada cual quiere defender los suyo, pero a fin de cuentas, lo más importante es que después de un tiempo de reflexión todo vuelve a la calma, a valorar lo que la otra persona ha expuesto, a darle su importancia porque es una manera distinta de ver la vida; y ante todo es una acumulacion de experiencias personales que nos han moldeado como somos; otra versión totalmente personal que a veces abre nuestros ojos y nos despierta al conocimiento; y ante todo nos lleva a reflexionar, a respetar, y a tolerar.
Los extremismos en todos los sentidos son malos amig@s; y dieteticamente hablando; yo asumo que me alimento con una gula desmesurada; y aunque procuro que mis platos sean equilibrados, más de una vez me pierden las cantidades. Sin embargo otra inquilina de la Casita, apenas come, si acaso solo vegetales y productos biológicos, no pone sal y no toma azúcar en ninguna modalidad que no sea miel. A pesar de ello sus analíticas demuestran anemia y su aspecto es el de una persona desvitalizada a pesar de estar en plena juventud. Así que en una de estas charlas, yo le transmití mi percepción de lo que creía que la podía remontar, y ella a su vez me transmitió recetas ligeras que me nutrirían sin pasarme de la raya; y en pocos días la una y la otra hemos observado una mejora de nuestras carencias, en mi caso de mis excesos. Así es la vida amig@s; el diálogo es muy importante; pero más importante es la humildad en todos nuestros actos, porque con ella a cuestas, jamás tendremos miedo de decir ni mucho ni poco, estaremos tranquilos y relajados al sentir en nuestro interior la pureza de todo lo que exponemos; una pureza que iremos modificando para clarificarla cada día más; y para ello amig@s necesitamos de nuestros semejantes. Sin ninguna duda ellos serán nuestros maestros a lo largo de nuestra vida, y aunque nos hagan un daño inmerecido, jamás podremos agradecerles lo mucho que avanzaremos gracias a su ignorancia y a su discreta percepción de la vida... porque amig@s la VIDA ES MUY AMPLIA y ante todo es tan INTELIGENTE, que siempre mantiene un EQUILIBRIO, y lo que hoy es arriba, mañana es abajo, lo que hoy es negro, mañana es blanco, y lo que hoy es triste, mañana es alegre.
A vivir y a comunicarse amig@s, y a buscar a diario un tiempo para vosotros de RELAX TOTAL.
Texto y Fotos: Conxita