SANDWICH DE TOMATE Y HUEVO DURO


Una amiga ceramista, me regaló este pitufín, hecho con sus propias manos, me parece super gracioso y quiero compartirlo con vosotr@s, porque hay objetos que parecen tener alma; y es que la energía transmitida por el artista queda impregnada en la pieza, como en este caso en que el barro es el protagonista.
Fijaros como hablan sus ojos :)
¡¡¡GRACIAS MONTSE!!!


Para los amantes de los carbohidratos como yo, comer un sandwich es una delícia que no tiene precio. 

Ultimamente los carbohidratos no tienen muy buena fama, a no ser que sean tomados con medida y mayormente integrales.

Mis abuelos y padres después de superar la guerra y una postguerra en la que era muy difícil encontrar pan blanco, cuando por fin pudieron recuperarse, siempre tenían el pan entre los dedos a la hora de las comidas. 

De jovencita veía a mi madre comer pan con plátano, con naranja, con turrón, tan mal lo había pasado la pobrecita; y mi padre no quedaba atrás, comiéndolo para acompañar las comidas; y desde luego no los vi nunca enfermos; y no engordaban; entre otras cosas porque iban andando a todas partes; y quizás porque un buen pan, es decir con harina de calidad, sin aditivos ni emulsionantes, es un alimento que equilibra, aumenta los niveles de serotonina y relaja.

Además en mi familia los macarrones, el arroz y la ensaladilla, estaban a la orden del día, pero claro la compensación a todo ello es que por las noches siempre se tomaban patatas con cualquier verdura: acelgas, espinacas, judía verdes, o legumbres dos o tres veces en semana, con una tajada de tocino graso frito en su propia grasa y escurrido, pero poca carne, si acaso pollo con arroz 1 vez en semana, y alguna que otra vez cordero a la brasa de carbón, además de conejo una vez en semana y pavo y gallos del Prat en fiestas navideñas. Estoy hablando de 50 años atrás.

Creo que el secreto de su salud y longevidad, 92 mi madre y 89 mi padre, fué debido a no abusar de nada y comer lo que por época les correspondía; lo cual quiere decir que los abusos en cuanto a grasas y fritos no eran santo de nuestra devoción.

No estará mal apuntar que en aquellos tiempos los alimentos eran más sanos, no se podían tener en el frigo más allá de 3 o 4 días; porque los bloques de hielo que se metían en la nevera no tenían durabilidad; y porque la comida al no llevar conservantes de ningún tipo se echaba a perder rápidamente; pero dada la austeridad que en la media de famílias imperaba, se les daba salida rápidamente y se iba a la compra día si, día también para adquirir lo necesario del día.



BARRA DE HIELO PARA NEVERA ANTÍGUA

Cuando quiere llegar la primavera se me acentúa el apetito, y hace días que tengo antojo de carbohidratos, es decir pan, pasta, arroz y demás cosas dulces; y de estas últimas salvo el chocolate, son de las que si me privo, porque he visto que el azúcar hace daño, y cuando como dulces hago un bajón de todo tipo, porque además el azúcar fomenta las bacterias en el sistema intestinal, y desde luego creo a pie juntillas lo de que todas las enfermedades empiezan en el intestino.

Además cuando consumimos alimentos azucarados, sube la inflamación; sobre todo en aquellas personas que la tienen crónica y que les duele el cuerpo y tienen que tomar antiinflamatorios para reducir el dolor.

Esta es mi modesta opinión y mis experiencias; ustedes deben experimentar que es lo que le sienta bien o mal a su cuerpo;  y que clase de alimentos deben consumir para lograr la curación.

Ayer quería cenar un sandwich, pero intenté hacerlo lo más ligero posible y este que veis es lo que salió.

Para mi fué un gusto delicioso a pesar de su sencillez, y es que quien no se conforma con todo lo que tenemos es porque no quiere.

Os dejo con su preparación para 1 ración:
Herviremos un huevo 12 minutos, lo refrescaremos dejándolo en agua fresca 5 minutos, le quitaremos la cáscara y lo reservaremos en un plato.

Quitaremos la piel a un tomate rojo tamaño grandecito y lo cortaremos a cubitos muy pequeños. Lo pondremos en un bol y lo aliñaremos con sal, pimienta blanca y un buen chorreón de aceite de oliva.

Pisaremos con un tenedor pequeño el huevo reduciéndolo casi a puré, y lo añadiremos al bol del tomate aliñado, mezclando muy bien.

Prepararemos 3 rebanadas de pan de molde blanco (os recomiendo que para esta preparación no sea integral, porque al llevar pocos ingredientes, las semillas se llevarán buena parte del sabor y no destacará ni el huevo ni el tomate).

Pondremos la mitad de la mezcla encima de la primera rebanada, cubriremos con la segunda y echaremos la otra mitad de picadillo encima cubriendo con la tercera rebanada. Lo prepararemos justo al momento de comerlo para que no se reblandezca el pan, y a disfrutarlo!!!

Si queréis podéis poner mayonesa a cada pieza de pan, pero yo no se la puse

BESOS QUERID@S, NOS VEMOS MUY PRONTO :))))))))))))))))))))))


Idea, preparación y Fotos para este blog: Conxita

Fuente barra de hielo: aquí


Comentarios

  1. Qué buena pinta, sencillo y saludable!!! La verdad que lo del azúcar es un rollo, yo lo tengo en el límite, y eso que no como dulces, sino sería la locura... Espero que hayas pasado una buena Semana Santa. Un abrazo :))

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  2. Pues si SOPA AZUL, he pasado una buena Semana Santa, en armonía y compañía, y eso no tiene precio.
    MIL GRACIAS AMIGA, HASTA PRONTO!!!
    ^:^

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